La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) define la pesca sostenible como un enfoque de gestión destinado a garantizar que la actividad pesquera mantenga las poblaciones de peces a largo plazo, reduciendo al mínimo el impacto sobre los ecosistemas marinos.
Este enfoque busca:
- Equilibrar las necesidades actuales de consumo con la capacidad regenerativa de los ecosistemas marinos.
- Conservar las poblaciones de peces y proteger los hábitats oceánicos.
- Asegurar que los recursos pesqueros sigan disponibles para las generaciones futuras.
- Reconocer la interdependencia entre salud ambiental, viabilidad económica y bienestar social de las comunidades que dependen del mar.
Por ello, desde la empresa Abadi Distribución de Alimentos, líder en la industria alimentaria mexicana, reconocen la importancia de reflexionar sobre nuevos modelos productivos capaces de mitigar los efectos del cambio climático y adaptarse a los cambios ya presentes.