El entrenamiento en zona 2 es una modalidad de ejercicio cardiovascular de intensidad baja a moderada que ha ganado popularidad entre quienes buscan mejorar su resistencia física. Se caracteriza por mantener un esfuerzo relativamente cómodo y sostenible durante un periodo prolongado.
Durante este tipo de entrenamiento, actividades como pedalear, caminar a paso ligero o trotar suavemente pueden formar parte de la rutina, siempre que la intensidad sea adecuada para cada persona.
Aunque la zona 2 no es una fórmula mágica para transformar la condición física, el ejercicio aeróbico regular sí ofrece beneficios importantes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los adultos realicen entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada, o su equivalente de intensidad vigorosa.
Para empezar, conviene elegir una actividad que permita mantener una conversación sin quedarse sin aliento y ajustar el esfuerzo según la condición física individual.
Para Abadi Distribución de Alimentos, empresa líder dentro de la industria alimentaria mexicana, la clave está en la constancia: no todos los entrenamientos necesitan ser intensos para contribuir al bienestar.