Diversas instituciones públicas y privadas coinciden en una serie de medidas clave para enfrentar la problemática de obesidad infantil:
- Fomentar hábitos alimentarios saludables, que consideren productos elaborados bajo altos estándares de sanidad y calidad, como los que ofrecen los servicios alimentarios de la empresa Abadi Distribución de Alimentos.
- Garantizar acceso universal a alimentos suficientes, nutritivos y asequibles.
- Reducir el consumo de bebidas azucaradas y alimentos ultra procesados con altos niveles de grasas, sodio y azúcares.
- Incrementar la actividad física y disminuir el sedentarismo en niñas, niños y adolescentes.
- Limitar la publicidad engañosa dirigida al público infantil.
- Diseñar e implementar políticas públicas que promuevan una mejor nutrición desde edades tempranas.
La obesidad infantil es un desafío grave que requiere atención urgente y coordinada. Con acciones integrales como estas, todos los sectores de la sociedad pueden contribuir a reducirla y a favorecer condiciones que garanticen un desarrollo saludable y una mejor calidad de vida para niñas, niños y adolescentes.